Financial Reporting

   January 11, 2008   

Yogures subprime

Suelo utilizar en clase un ejemplo cotidiano para hacer ver el papel de los activos, su valoración y el reflejo de los mismos en los estados financieros. Se trata de los yogures en una nevera. Cuando abrimos la nevera y hay yogures, esos activos, nominalmente existen y, en principio, tienen un valor. Al ver la realidad con más detenimiento, podemos ver la fecha de caducidad del yogur. Si los yogures son, por ejemplo, del año 2003, no tienen valor y tenemos dos opciones. La primera es quitarlos de la nevera y tirarlos, con gran tristeza, a la basura, reconociendo que ya no sirven. La segunda opción es mantener el yogur en la nevera y hacerlos la ilusión óptica que seguimos teniendo el yogur.

He de decir que en el caso de los yogures reconocerles o no valor es algo muy sencillo: basta con ver su fecha de caducidad. En realidad, en los activos empresariales la valoración es más compleja

Lo de pasarlo o no a la basura es una analogía frecuente en las empresas. Tirarlo a la basura es reconocer un gasto en la cuenta de resultados; mantenerlo en la nevera es mantener el valor del activo en el balance. Bien es cierto que cada vez es más frecuente en el ámbito empresarial hacer desaparecer los activos sin pasarlos por la cuenta de resultados, pero en cualquier caso, los activos desaparecen del balance (analogía similar a llevarlo contra fondos propios).

Siguiendo con el ejemplo, los “yogures empresariales” más famosos a día de hoy son los activos financieros ligados con las hipotecas subprime. Las entidades financieras deben valorar los activos financieros vinculados a las hipotecas subprime, en una operación verdaderamente compleja, pues hablamos de activos sofisticados que contienen otros activos subyacentes, y con elevadas dosis de subjetividad. A partir de ahí, los auditores van a mirar con lupa dichas valoraciones y, finalmente, tendremos los estados financieros de las entidades financieras que todo el mundo está esperando con avidez. ¿A cuánto ascenderán los activos deteriorados? ¿se van a reflejar todos en la cuenta de resultados o vamos a tener que estar muy atentos a lo que ocurra con el equity? ¿existirá la percepción de que quedaran activos deteriorados no reconocidos?

Ya hemos tenido algunas comunicaciones en los últimos meses (Citigroup, UBS, por ejemplo) en donde el impacto de esos activos, algo podridos, ha sido enorme en la cuenta de resultados. Pero la expectativa es que haya más bancos contagiados por el virus subprime.

La actividad de reporting de las entidades financieras en los próximos meses va a haber que analizarla con detalle. Se trata, una vez más, de que el reflejo de la realidad se aproxime lo máximo a la propia realidad y, aún más importante, que se extienda la confianza en dicho reflejo. De nuevo, la información financiera de calidad será básica para la confianza en el sistema.


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Posted on 11 January 2008

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