Desde el punto de vista de la Contabilidad, el desarrollo de la Informática y de la Tecnología de la Información, ha supuesto un cambio muy importante en la forma en que se captura, registra, procesa y se elabora la información económica y financiera.
Podemos afirmar que antes de la aparición de los ordenadores, la Contabilidad se encargaba de prácticamente todo el proceso de recogida, registro, proceso y entrega de la información de la empresa. Sin embargo, con la aparición de los sistemas de información mecanizados, los contables se deben centrar más en las últimas fases del proceso, es decir, en la elaboración de los estados económicos y financieros.
La labor de los expertos contables, no es que haya perdido protagonismo, sino más bien lo contrario, puesto que tienen que concentrar su esfuerzo en la parte que más valor añadido puede incorporar, es decir, en la elaboración y generación de la información.
A pesar de que la labor de los contables se debe centrar en las últimas fases, no por ello debe olvidar la recogida y proceso de los datos contables, puesto que son las partes más importantes de un buen sistema contable, conjuntamente con el diseño de una base de datos que permita extraer la información necesaria para la gestión de la empresa.
El sistema contable, al igual que cualquier sistema de información asociado al área económico-financiero tiene como objetivo, el de facilitar el desempeño de las actividades administrativas y de gestión en todos los niveles de la organización, mediante el suministro de la información adecuada, con la calidad suficiente, a las personas que la necesitan, en el momento y lugar oportunos, y con el formato preciso para su utilización correcta.
Como la mayoría de los sistemas de información, los sistemas contables han evolucionado considerablemente. Inicialmente, se ocupaban casi exclusivamente de registrar contablemente los hechos económicos que se producían en las organizaciones y de preparar los estados económicos y financieros. Sin embargo, hoy en día, se exige a los sistemas de contabilidad y a su responsable algo más, como es el elaborar una información de apoyo y ayuda en la planificación, organización y el control de la empresa.
En definitiva, los responsables de la contabilidad en las organizaciones no es un profesional estático, asumiendo el rol de mero observador, sino que debe adoptar nuevos métodos y sistemas que den respuestas a las nuevas necesidades de las empresas.
En la actualidad, los contables y directivos de las organizaciones están implicados directamente con la Tecnología de la Información, pues necesitan información rápida y fiable para poder tomar decisiones.
En el entorno actual, la tarea del directivo de empresa resulta cada vez más difícil y por ello, más interesante, pero se requiere mucha más formación en distintas materias, como por ejemplo en Informática y más concretamente en Tecnología de la Información.
Por último, queremos recoger a Peter Drucker, que alude a los “knowledge workers”, y los define como esos trabajadores del saber que disponen de útiles conocimientos tanto teóricos como prácticos que no dejan de aprender y capturar información para conservar siempre cierta ventaja sobre el mercado laboral. Bien sean obreros, empleados o mandos, siempre tienen la posibilidad de elegir su empleo y nunca corren el peligro de quedarse en paro. Su título inicial no tiene sino una importancia relativa: su capacidad para tratar incesantemente información y proseguir su aprendizaje, a la vez que les permite mantenerse móviles frente al mercado de trabajo y emigrar hacia competencias donde la demanda de las empresas es mayor que la oferta.