Financial Reporting

   January 29, 2008   

Enseñando y aprendiendo la información financiera: retos y experiencias

Hace unas semanas me pidieron para la página web del IE unas líneas sobre lo que suponía la experiencia de ser profesor en el IE. Esto me hizo pensar sobre el papel como profesor en un área como Información y Control y en una materia como Contabilidad Financiera.

Aparte de los retos a los que se enfrenta un profesor de cualquier disciplina en una business school, creo que los profesores de contabilidad financiera tenemos algunos añadidos. Enumero lo que, a mi juicio, son algunos de esos retos: imagen poco atractiva de la contabilidad en general, es una disciplina que trabaja con números, existen unas normas que pueden variar por país o zona geográfica, es una materia instrumental en la que pocos directamente trabajaran y con la que casi todos, de una u otra manera, tendrán relación.

Imagen poco atractiva. Cualquier alumno al comienzo de un MBA se sentirá mucho más atraído por el marketing, las finanzas o el comportamiento organizacional que por la contabilidad financiera. Y sin embargo, tras más de diez años dando clase de esta materia, creo que es profundamente atractiva. Afortunadamente para la enseñanza de la contabilidad, los escándalos contables de principio de la década nos hicieron un enorme favor para que los focos se volvieran hacia esta disciplina. En esas épocas en que diariamente el Financial Times dedicaba a la contabilidad y a la información financiera una página (www.ft.com/accountancy), hizo que muchos directivos empezaran a ver este tema de la información como algo relevante y con cierto atractivo (o quizás morbo por saber cómo se habían ocultado determinados datos o reflejado determinadas operaciones). Pero con todo, todavía hay muchas personas que se acercan a esta materia pensando en algo mecánico, más ligado con el trabajo administrativo que directivo. Un ejemplo, mi buena amiga Cristina Simón, profesora de RRHH del IE, siempre se refiere en tono de humor a la contabilidad financiera como “esa materia gris y poca creativa” En su descargo tengo que decir que, hace años, tuvo la acertada idea de seguir un curso de contabilidad financiera que di en un MBA, lo cual me hace pensar que, aunque gris, debía parecerle interesante. Evidentemente, para poder hacerle atractiva debemos volcarnos más en aquellas decisiones críticas que inciden sobre la elaboración de la información y la manera de reflejarlas en los diferentes estados financieros, y menos en la labor más administrativa de la pura elaboración de la información..

Trabajar con números. En si mismo, esto no debería ser un problema, aunque haya directivos y futuros directivos que no se sientan demasiado cómodos con ellos. El problema radica en que se piensa en la información financiera numérica como algo exacto, cuando la realidad es que la disciplina contable tiene enormes dosis de interpretación y creatividad (lo que la hace verdaderamente interesante). Ligar la realidad interpretable con unos números es algo complejo de ver para determinadas personas. De hecho, a menudo los profesores de contabilidad financiera nos encontramos con afirmaciones de nuestros colegas de otras materias relativas a lo sencillo que es esto de enseñar contabilidad, porque 2 más 2 son siempre 4 y no hay más interpretación. Como siempre digo, lo complicado es entender que lo que para uno es 2, para otro es 2,5 o 2,8, lo que provoca que el resultado final no sea el mismo.

Diferentes normas. Este es un tema especialmente relevante en una escuela de negocios con una dimensión global y con procedencia diversa del alumnado como en el IE. La contabilidad está basada en unos principios y normas que pueden variar en función de la procedencia geográfica. Estamos en pleno proceso de armonización contable a nivel internacional (sir ir más lejos, hace dos semanas el IASB modifico la IFRS 3 relativa a Business Combinations y la IAS 27 sobre Consolidated financial statements para adecuarla a las normas del FASB norteamericano) pero aún así siguen existiendo numerosas normas nacionales (el PGC español es buena muestra de ello). Cuando se trata de explicar un hecho económico que puede tener diferente tratamiento contable en un país o en otro, siempre existe una dificultad. Sin embargo, los profesores debemos abstraer las normas nacionales y tratar que los alumnos comprendan la realidad de la contabilidad desde una perspectiva más amplia, con independencia del tratamiento particular que se le dé.

Materia instrumental. Pocos alumnos de un programa MBA se van a dedicar a la contabilidad como tal. Sin embargo, esta es una herramienta fundamental para cualquier directivo que quiera comprender la situación de una empresa. La cuenta de resultados o el cash flow de una empresa o una unidad de negocio es algo que ningún directivo puede obviar. La contabilidad y la información financiera en general son un procedimiento para reflejar la realidad. La manera que tenemos de conocer la realidad es a través de la información, y la elaboración de ésta es una variable clave, sobre todo en empresas cotizadas sometidas al escrutinio diario de los inversores. ¿Cuántas veces se altera el normal funcionamiento de una empresa por motivos de reflejo contable de una operación? ¿Cuántas veces se intentar alterar los principios contables para que la realidad “aparezca” diferente a lo que la realidad es? Por estos motivos, conocer la contabilidad y cómo se desglosa la información nunca debería ser un tema menor en un programa de dirección.

Quizá, por todos estos retos, la enseñanza de todo lo que tiene ver con la información financiera me parece apasionante. Mi experiencia es que si logramos que los alumnos comprendan los mecanismos de elaboración y difusión de la información financiera, les damos una ventaja adicional en el desarrollo de su carrera profesional


Add to del.icio.us Send to Digg Enviar a Menéame Who

Posted on 29 January 2008

Trackback Pings

TrackBack URL for this entry:
http://blogs.ie.edu/cgi-bin/mt-tb.cgi/1121

Comments

Post a comment





Remember me?




Please type in the numbers in the image above.


© Instituto de Empresa Business School 2006