Financial Reporting

   January 09, 2008   

¿A quién le importa el fair value?

Si hay algún concepto con el que se relacionan las IFRS es el de fair value o valor razonable para contabilizar activos y pasivos. Evidentemente, las normas son mucho más que eso y, además, no todos los activos se valoran a valor razonable, pero en el común de las personas es lo que ha quedado.

El paso del coste histórico al valor razonable tiene un componente previo y es el peso del balance en el financial reporting frente a la cuenta de resultados. En el excelente paper On the balance-sheet based model of financial reporting, publicado por el Center for Excellence in Accounting and Security Analysis (CEASA Columbia Business School) se hace mención a como desde hace aproximadamente treinta años tanto el FASB como el IASB (anterior IASC) impulsaron un modelo de reporting basado en el balance, en detrimento de la importancia de la cuenta de resultados, cuando el beneficio es la cifra por excelencia del sistema de financial reporting.

A partir de esa orientación hacia el balance, puede entenderse el paso que se ha dado para ir incorporando el valor razonable en el balance, con el objetivo de acercarse más a la realidad de los valores de los activos. Todo ello, además, marcado por el importante desarrollo de los mercados de valores en las últimas décadas que ha permitido a las empresas cotizadas tener una valoración externa que se ha ido separando cada vez más de los valores contables de las mismas (activos menos pasivos exigibles) Parecería como si la contabilidad tuviera que lograr que el valor que se obtiene con la aplicación de sus principios y normas se tuviera que aproximar al valor asignado por el mercado. Si tenemos dos sistemas, contable y mercado, para medir lo mismo, el valor de la empresa, quizás uno sobre.

La empresa no es sólo la suma de activos individuales, si no la conjunción de todos ellos para un propósito. Lo verdaderamente importante es que esos activos en conjunto sean capaces de generar unos recursos con su uso y funcionamiento. Cuando el propósito de la empresa no es vender los activos con los que desarrolla su actividad si no su utilización para generar ingresos ¿para qué sirve valorarlos a valor razonable?

Los detractores de una contabilidad basada en el valor razonable inciden más en la subjetividad de la misma frente a una contabilidad basada en el coste histórico. Sin embargo, no es esa la cuestión que aquí se plantea, si no la necesidad o no de extender el valor razonable a la contabilidad de todo tipo de activos y empresas.

Para empresas cuyos activos están destinados principalmente a su uso para generar nuevos activos o ingresos, no parece que tenga demasiado sentido la utilización del valor razonable. Un caso diferente puede ser el de los activos financieros, en tanto en cuanto no son operativos y en la mayoría de los casos pueden ir ligados con su venta posterior más que con la obtención de recursos por su uso. En tal caso, el valor útil para la información financiera seguramente sea su valor razonable.

Aunque no parece que la reconsideración que tanto FASB como IASB están haciendo de su marco conceptual vaya a afectar el uso del fair value en la valoración de activos, tal vez sea útil, al menos, preguntarse ¿a quién le importa el fair value?


Add to del.icio.us Send to Digg Enviar a Menéame Who

Posted on 9 January 2008

Trackback Pings

TrackBack URL for this entry:
http://blogs.ie.edu/cgi-bin/mt-tb.cgi/1057

Comments

Post a comment





Remember me?




Please type in the numbers in the image above.


© Instituto de Empresa Business School 2006