Este modelo contable representado actualmente por las Normas Internacionales de Contabilidad y/o Normas Internacionales de Información Financiera (NIC/NIIF) del International Accounting Standards Board (IASB), en clara convergencia con el similar del Financial Accounting Standards Board (FASB) norteamericano, ya esta siendo aplicado obligatoriamente desde el año 2005 por aquellas empresas cotizadas españolas que tienen que presentar cuentas consolidadas. Algo que ya requirió entonces para las empresas implicadas una planificación adecuada de los cambios y esfuerzos necesarios durante uno o dos años antes.
En este sentido, y con independencia de que el impacto del nuevo Plan sea más o menos relevante en función del tamaño y actividad de la empresa, no dejan de ser preocupantes los datos publicados en prensa recientemente relativos al alto nivel de desconocimiento existente sobre la reforma contable y el nuevo Plan por parte de la gran mayoría de empresas españolas – especialmente Pymes – que se verán afectadas a partir del cercano, y me temo que ya no tan feliz, inicio del nuevo año “contable” 2008.
Y es que la aplicación del nuevo PGC de 2008 no va a ser una mera cuestión contable; de hecho, y de forma similar, aunque salvando las necesarias distancias, a cuando se implementaron obligatoriamente las NIC/NIIF en 2005 por las empresas implicadas, la implementación del nuevo Plan va a suponer para las empresas españolas un cambio en la forma de gestionar los negocios y en la forma de comunicarse con los mercados.
Un cambio que, polémicas aparte, tal y como comentaba anteriormente, no conviene infravalorar y ante el que hay que prepararse cuanto antes.
En todo caso, ¡Feliz Año!
Leopoldo Doadrio