La información en general es necesaria en las empresas y la información contable es imprescindible, puesto que sin ella sería imposible conocer la situación y evolución de los negocios, así como tomar decisiones adecuadas en base a una información consistente, objetiva y relevante.
Los sistemas de información en el área económico y financiero, como es el contable, destacan por su importancia e interés para las empresas, ya que es el encargado de recopilar la información relevante de forma resumida de todos los hechos económicos producidos en la organización.
La Contabilidad es la disciplina idónea para resolver los problemas de información en la empresa, por lo que es necesario cambiar el concepto tradicional de la misma, como centro de coste y ampliar su ámbito de aplicación y entenderla como el sistema al servicio de la gestión de la empresa y la toma de decisiones tanto interna como externa, asumiendo un protagonismo que nos permite afirmar que es un centro de creación de valor para las organizaciones.
La dirección de la empresa y los agentes económicos demandan una mayor calidad de la información para poder cumplir con sus funciones, esto exige que la empresa disponga de sistemas de información automatizados, cada vez más específicos y complejos, que agrupen y sinteticen toda la información necesaria para cada uno de los destinatarios de la información.
La dirección de las empresas debe convencerse de la necesidad de acreditar la fiabilidad de la información económica-financiera, como ventaja o al menos no discriminación, con respecto a posibles competidores y entidades que forman parte de su entorno económico.
El protagonismo del área económico-financiero ha pasado, de ser considerado como centro puramente administrativo, a una situación en la que la gestión financiera asume un papel preponderante y donde es imprescindible que las organizaciones adapten sus sistemas de dirección y control para mantener y mejorar su capacidad competitiva, convirtiendo al área económico y financiero en un centro de creación de valor para las organizaciones.
En este sentido el nuevo Plan de Contabilidad español, recientemente aprobado por el Gobierno y publicado en el B.O.E. del 20 de noviembre de 2007, contribuye en este sentido dando mayor protagonismo al Departamento Económico-Financiero, desde el momento que los mercados están internacionalizados, las empresas realizan sus operaciones fundamentales en ese entorno y es en él donde deben demostrar que son competitivas. Lo que requiere disponer de un modelo contable acorde con las necesidades de los citados mercados.
La reforma contable iniciada en España, se basa en reconocer que es una necesidad que imponen los mercados internacionales, a los que no se pueden olvidar ya que estamos cada vez más supeditados a ellos.
En este sentido el nuevo Plan General Contable cubre en gran parte las necesidades de información que las empresas están obligadas a facilitar a los agentes económicos externos, de acuerdo con la armonización de las normas internacionales de contabilidad.
Por todo lo anterior, podemos afirmar que el Departamento Económico y Financiero de las empresas, ha pasado de ser un simple instrumento de apoyo, como un coste necesario para la obtención de información de gestión y del cumplimento legal, a actuar como un auténtico generador de ventajas competitivas al crear valor a las organizaciones. Como muestra mencionaré, la compraventa de empresas, en donde el área económico y financiera tiene que elaborar los datos y cuantificar un futuro creíble y razonado, basado en una estrategia basada en el conocimiento profundo sobre el negocio de la compañía.
La creación de valor del área económico financiero, también se refleja en la capacidad de generar ingresos adicionales, al gestionar adecuadamente los riesgos asociados a la actividad, y en la definición de indicadores de gestión que faciliten al resto de los departamentos la información y toma de decisiones de gestión.
Por último, nos atrevemos a afirmar que en el nuevo Plan General de Contabilidad español contribuye a que los procesos de dirección se orienten paulatinamente hacia modelos de gestión, en los que como premisa básica es fundamental la mejora constante de los mecanismos de información que ayuden a decidir y a aumentar el valor añadido de la gestión.